
Texto Ángel Vegas. Fotos Elena Iribas
Reina la calma en la histórica explanada del madrileño aeródromo de Cuatro Vientos en esta soleada mañana de octubre. Solo alguna avioneta despega o aterriza de vez en cuando en la lejana pista de vuelo. Desde aquí mismo despegaron los primeros aviadores que surcaron los cielos de España hace más de un siglo.
Poco a poco un lejano rumor se va haciendo cada vez más intenso. En unos pocos segundos el estruendo es ensordecedor. Miles de briznas de hierba seca vuelan y nos golpean en la cara. El viento que producen las palas del rotor casi nos impide mantenernos en pie. Es el NH-90 Lobo, el helicóptero de operaciones especiales y rescate en combate del Ala 48 del Ejército del Aire y del Espacio.
Hemos venido a Cuatro Vientos para asistir a uno de los numerosos ejercicios de entrenamiento que permiten a las tripulaciones del 803 escuadrón mantener en vigor sus calificaciones para realizar este tipo de misiones. Hoy desarrollan un ejercicio de Fast Rope. Un pelotón de la Agrupación de Infantería de Marina de Madrid es el encargado de descender del helicóptero por medio de una soga mientras este se mantiene en vuelo estacionario a unos ocho metros del suelo.
Uno tras otro los infantes de marina van descendiendo sin ayuda de ningún arnés, solo asiendo la soga con guantes y botas. En pocos segundos están todos en tierra adoptando la posición de combate para dar seguridad a la maniobra. El ejercicio se repite una y otra vez para mejorar tiempos y coordinación entre la tripulación del helicóptero y los operadores de la Armada. El entrenamiento continuo es imprescindible para poder realizar con garantías este tipo de operaciones.
Además de estos ejercicios más sencillos en su propia base, los NH-90 Lobo vuelan habitualmente a otras bases aéreas para trabajar con sus colegas de las fuerzas aéreas aliadas. Este año han estado en Bulgaria, en el ejercicio de la OTAN Steadfastdart, en Cazaux (Francia) con las fuerzas de operaciones especiales francesas que organizan el ejercicio Athena, y en diciembre se desplazarán dos pilotos a Sintra (Portugal), para evaluar una posible participación en el curso MHTC (Military Helicopter Tactical Course). A comienzos del año próximo, en febrero o marzo, esta previsto que desplieguen en Estados Unidos, en el estado de Misisipi, para participar en el ejercicio Southern Strike. Para ello sus helicópteros NH-90, tripulaciones y el personal de mantenimiento necesario cruzarán el Atlántico a bordo de los A-400M del Ala 31. Todo un reto logístico para continuar demostrando la preparación y las capacidades de la unidad de helicópteros de operaciones especiales de nuestro Ejército del Aire.


